Según informa la revista Science Advances, ingenieros de la Universidad de Texas han desarrollado un tejido producido con biomateriales derivados de la biomasa, que utiliza energía solar para condensar la humedad ambiental, convertirla en líquido y canalizarlo hasta un recipiente portátil.
Dado que el prototipo ha conseguido producir, entre 400 y 900 ml de agua potable al día, los investigadores ya estudian su aplicación en mochilas, tiendas de campaña, refugios temporales y otros equipamientos capaces de generar agua en emergencias, zonas áridas y actividades al aire libre.
Pero lo más increíble es que han conseguido captar entre 3 y 10 veces más de agua potable frente a sorbentes tradicionales y es una herramienta excelente para utilizarlo en regiones con estrés hídrico como el norte de África, Oriente Medio o partes de Asia.

